Museo de las Brujas de Zugarramurdi

En el País del Bidasoa los vascos cristianos coexistían en armonía con los vascos que seguían los ritos ancestrales de la era precristiana. Pero en tiempos medievales, en los reinos europeos más desarrollados, la intolerancia era el arma de administrar la fe verdadera de cada cual. Gentes venidas de fuera aplicaron este «progreso» para traer la discordia a nuestros valles. De aquellos episodios ciertos se han construido historias adornadas con leyendas con unas protagonistas de excepción: Las Brujas de Zugarramurdi.


Los visitantes de las Casas Rurales de Jauregia Agroturismo saben que Zugarramurdi es visita obligada en Baztan, el Paraíso Verde de Navarra. Las Brujas de Zugarramurdi tienen su Museo en el pueblo y su altar natural en las famosas Cuevas de Zugarramurdi en las que las Brujas celebraban sus akelarres, una de las palabras universales que el euskera ha prestado a todos los idiomas del mundo.Ecoturismo, turismo verde en Navarra, es vivir en armonía con lo que nos legaron nuestros antepasados, sea la naturaleza, sean las costumbres ancestrales. Aquellas Brujas sólo cometieron el pecado de vivir en armonía con su madre naturaleza con un progreso cultural hostil que no les entendió

Horarios y Reservas del Museo de las Brujas de Zugarramurdi

Gran parte de los visitantes llegan a Zugarramurdi atraídos por las historias y leyendas que fueron surgiendo en torno al proceso inquisitorial de 1610. El origen de este dantesco episodio de la historia de Zugarramurdi hay que situarlo en el relato de una joven de la localidad acerca de sus sueños, en los que aseguraba haber volado y haber visto a varias personas del pueblo participando en Akelarres. Inicialmente el episodio se habría resuelto con la intervención del párroco, quien habría requerido a los culpables que descargasen sus conciencias, pero posteriormente intervino la Santa Inquisición, seguramente avisada por el abad del Monasterio de Urdax.

Como resultado de la intervención de los inquisidores fueron encausadas 53 personas de la comarca, que fueron llevadas a Logroño. La mayoría de ellas murieron en las cárceles o en el camino. El 7 de noviembre de 1610 se celebró el Auto de fe y, como resultado del mismo, 21 arrestados fueron acusados de delitos menores, 21 fueron perdonados y 11 condenados a la hoguera (6 en persona y 5 en efigie, junto con sus restos mortales), habiendo sido quemados el domingo 8 de noviembre de 1610.

Zugarramurdi no es el único pueblo de Navarra al que afectó esta fiebre brujeril. Existen documentos que prueban las vivencias de episodios similares en al menos 64 localidades más. Pero Zugarramurdi, por la dimensión social que tuvo a nivel Europeo aquel Auto de Fe de 1610, se ha ganado el popular sobrenombre de «Pueblo de las Brujas».

Con la intención de dar a conocer lo que sucedió en Zugarramurdi y su entorno a principios del XVII, esta localidad navarra ha rehabilitado su viejo hospital, situado en el mismo pueblo en la salida hacia las cuevas, para instalar en él el Museo de las Brujas de Zugarramurdi.

Este espacio museístico inaugurado en julio 2007 quiere ser un lugar donde perpetuar la memoria histórica y mostrar al visitante cómo era la vida cotidiana de aquellas gentes. Un homenaje a las personas, hombres y mujeres, que fueron víctimas de una situación social trasnochada, de una ola de pánico brujeril, y de una Inquisición que necesitaba imponer su autoridad. Un espacio de duelo y recuerdo, un lugar donde contar interesantes historias, en su contexto, con sus matices de luz y oscurantismo, de forma rigurosa pero también amena y apasionante. Rompiendo con la imagen folklórica de las brujas, se quiere dar paso a esa otra realidad de unas mujeres y unos hombres acusados de cosas inverosímiles, envueltos en relatos fantasiosos, y finalmente quemados en una hoguera.

Detrás de todo esto, existe también todo un mundo de leyenda y de mitología, con Mari y Aker como protagonistas; en un contexto de fiestas y de ritos paganos que nos hablan de una práctica arraigada en la medicina popular.

Trabajos de investigación como los de Florencio Idoate, el aita Barandiarán, Julio Caro Baroja, Gustav Heninngsen, José Dueso, J. Paul Arzac y Koro Irazoki, entre otros, han servido de base a este proyecto, que aúna la necesidad de proteger su patrimonio y la explotación de un atractivo recurso turístico.






 

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  1. ZUGARRAMURDI. No sólo brujas. Capital de los titiriteros - abril 22, 2012

    […] una comida en la sociedad a la que puedes apuntarte. Ah, y durante todo el fin de semana, en el Museo de las Brujas tienes ocasión de visitar el Centro de Documentación de las Artes de los Títeres. Vas a […]

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